Güei, en LNE: ¡Azúcare!

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(Trescribo, como davezu, los primeros párrafos)

L'aprecederu

¡Azúcare!

La xente cada vegada vive más, pero los estudios dicen que nos envenamos con too

18.09.2018 | 02:27
Nos primeros años del venti conversaben dos navetos. A la entruga d'un d'ellos, "¡Ah!, Xuacu, ¿qué comerá'l Rei en Palaciu?", respondió l'otru: "¡Xesús!, ¿qué va comer, hom, azúcare?".
Nun nos sorprendamos nin riamos ante la inxenuidá de Xuacu. Vamos da-y una vuelta. ¿Qué pasaría si güei'l Rei nun comiese más qu'azúcare? Pues, por mui Rei que fuese, quitaríen-y la miel de los llabios continuamente, talo a Sancho el doctor Tirteafuera mientras yera gobernador de la ínsula Barataria. Y acasu, como'l protagonista del poema dieciochescu de La enfermedá, caeríen sobre él, "como utres famientes" los mélicos y padecería "esfriegues, ventoses, xiringazos, emplastos, untures, gataplasmes, parches".
Y tarrezo que nun solo tendría condenáu esi edulcorante. Como a toos nosotros, pasaríen el día alvirtiéndolu contra los peligros del pexe, pol anisakis; la carne roxo porque produz cáncer y fai subir el colesterol; el pan y les patates pa la diabetes y los quilos; el mariscu pol ácido úricu y la gota?; y agora, incluso-y quitaríen el vasín de vinu qu'hasta hai díes veníen diciendo que yera bono.
Paradoxa de la contemporaneidá. Mientres tenemos un problema coles pensiones porque la xente cada vegada vive más, resulta que tolos díes apaez un estudiu nuevu que nos diz que nos envenenamos con too, per tierra, mar y aire. Los temores hacia l'alimentación y el mundu que nos rodea paecen tenese convertío en sustitutos de los antiguos mieos y tarrecimientos hacia los diaños y les bruxes.
Too ello ensin querer recordar que, a cada triquitraque, camuden les perspectives sobre ciertos alimentos: el pexe grasu pasa de nun poder prebalu a ser excelente; l'aceite d'oliva, de malu a magníficu; los güevos, de venenu mortal a nun ser tanto; el vinu, de malu a bonu y otra vegada a malu, etcétera.
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Demóstenes-Celaá

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¡Pero, home! ¿Quién contrató a Demóstenes (Demóstanas) como portavoz del Gobiernu?

Sentiila, andái.


Dempués de Màxim Huerta y Carmen Montón

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¡Mira que son evanescentes estos ministros de Sánchez! Llévalos un soplu de vientu, como a les palabres de Sánchez que son "agora vesme y dientro un minutu yá non".

¿Quién va ser el próximu?

¡Vaya gobiernu de pesu!

A ver si va resultar que Pedro Duque nun subió inxamás a la estación espacial.

Güei, en LNE: Justicia a lo moro

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(Trescribo, como davezu, los primeros párrafos)

Justicia a lo moro y otras justicias

En defensa de la tradición judicial occidental, basada en el humanismo

11.09.2018 | 02:15

Seguramente lo han advertido, la palabra "justicia" es una de las más emitidas en los últimos tiempos, ahora bien, su significado es muy variado, y, a veces, confuso. He aquí un dúo de músicos, Andy y Lucas, exhibiendo una pancarta con las fotografías de varias víctimas y pidiendo justicia para ellas. ¿Qué se quiere decir con ello? Pues es confuso, porque hay ahí, fallecidos cuyos culpables no han sido hallados, desaparecidos cuyos cuerpos no han sido encontrados, asesinados para los asesinos de los cuales se pide una pena más alta. Como ven, poco más allá de una emoción empática que se une últimamente a las tres sílabas de "justicia" y una especie de vago deseo de una justicia popular que, por serlo, sería "justa", unido ello a una cierta desconfianza hacia las leyes y las instituciones.
Justicia en otro sentido lo reclaman lo que pudiéramos llamar afectados por accidentes, ellos o sus familiares. Son, por poner algunos ejemplos, los de las víctimas del Madrid-Arena, del accidente ferroviario de Angrois, el del avión de Spanair en Barajas el año 2008. Lo que aquí, en general, reclaman los afectados es "más justicia", cuya traducción son dos cosas distintas: de forma universal, penas mayores para los responsables o aumentar el número de ellos, pidiendo encausar a gentes que, a su entender, aunque ahora no están encausados tuvieron culpa o responsabilidad en esos accidentes; en algunos casos, a esa reivindicación "moral" o de venganza se unen las reclamaciones económicas.
Y en movimiento permanente hacia los límites de la justicia está la "justicia de sexo" desde que el Tribunal Constitucional se dejó llevar por el impulso de lo políticamente pío y rubricó la desigualdad sustancial de hombre y mujer en las penas relativas a las cuestiones de violencia y la condición culposa de todo varón en esa materia hasta tanto no demuestre su inocencia. Pues bien, con escándalo y protestas de jueces y abogados, el 3 del pasado agosto el gobierno de las mil lenguas de Pedro Sánchez ucaseaba un real decreto sobre violencia de sexo, en el que, entre otras cosas discutibles, pone en manos de los servicios sociales la opción de colocar sobre un varón la etiqueta de ex illis es, de agresor, sin prueba ni juicio, a la pura voluntad de la acusadora y de la empatía hacia la misma de quienes (o quienas) tienen su modus vivendi y su pasión en esas materias y con ese prejucio sobre el mundo.
Esa visión prejuiciosa quiere, por lo oído, ahora extenderla el Gobierno a toda la legislación, pues pretende crear una comisión para revisar nuestras leyes desde el punto de vista del sexo (y quédese el "género" para el gremio del textil).
En otros aspectos, lo que se advierte es una creciente tendencia a exigir que la justicia actúe con inmediatez y que sus resoluciones se ajusten a aquello que la "sociedad" (es decir, los grupos poseedores de algún tipo de bandera, los programas televisivos del encanallamiento y las redes sociales) ha decidido qué y cómo debe ser. No hay más que recordar los casos de Dolores Vázquez Mosquera (caso Wanninkohf) o Diego Pastrana para saber a dónde conducen la histeria y el "derecho" del pueblo a juzgar y condenar.
No lo llamemos "ley de Lynch". Vayamos más atrás, llamémoslo "justicia a la mora". Recuerden ustedes. Capítulo XXVI de la segunda parte del Quijote. El muchacho que relata ante el retablo de maese Pedro el episodio de Gaiferos y Melisendra, tras referir la afrenta de un moro a una dama y el castigo que por ello recibe, proclama con admiración: "y veis aquí dónde salen a ejecutar la sentencia, aun bien apenas no habiendo sido puesta en ejecución la culpa; porque entre moros no hay "traslado a la parte", ni "a prueba estese", como entre nosotros".
A lo que don Quijote replica:
"-Niño, niño, seguid vuestra historia en línea recta y no os metáis en las curvas o transversales; que para sacar una verdad en limpio menester son muchas pruebas y repruebas".
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Analfabetismu (más) na TPA y nel Gobiernu Asturianu

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Pasáu l'espaciu del tiempu, na contorna de les cuatro, veo cachos d'un programa repetíu sobre Covadonga. Y ellí, otra vegada y, como casi siempre, l'analfabetismu habitual de la TPA: MUSEO DE BELLAS ARTES DE OVIEDO, cuando apaez el so director.

Esto ye como lo del Requesón, el campu l'Uviéu, etc.

Y, per otru llau, ¿cuándo civilicen eses cabeces?

Esto diz la so páxina n'interné:

El Museo de Bellas Artes de Asturias está instalado en Oviedo en los edificios Palacio de Velarde, Casa de Oviedo-Portal y la Ampliación.

Y, por ciertu, el Muséu tien, dende fai décades, un nome oficial billingüe: Muséu de Belles Artes d'Asturies / Museo de Bellas Artes de Asturias. ¿Viéronlu en dacuando?

¿Ignorancia? Inxamás, como na esposición del Principáu na Feria Muestres desti añu: ascu hacia l'asturianu y persecución.

¿Que tienen una conseyería de Cul... qué? 

Detrás de too esto hai una enfermedá.


Recordatoriu: Presentación Historia del PAS

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Güei, miércoles, día 5 de septiembre, a les 7,30 la tarde, nel Antiguu Institutu, Xixón (C. Xovellanos, 21). Primer pisu.

Regalamos el llibru a los asistentes (hasta 50 llibros).


Presentación llibru "Partíu Asturianista". 30 años d'historia

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Mañana miércoles, día 5 de septiembre, a les 7,30 la tarde, nel Antiguu Institutu, Xixón (C. Xovellanos, 21). Primer pisu.

Regalamos el llibru a los asistentes (hasta 50 llibros).


Güei, en LNE: El Reino sin atributos

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L'aprecederu

El reino sin atributos

La relación conflictiva de los asturianos con su propia historia

03.09.2018 | 00:08
"Asturias, un Reino de dos siglos", "El nacimiento del Reino de Asturias", he aquí dos títulos claros, rotundos, para celebrar el decimotercer centenario del nacimiento de lo que durante doscientos años fue el Reino de Asturies, en continua expansión, con relaciones comerciales y diplomáticas con Europa. Sin embargo, el lema con que se anunciaba la exposición del pabellón del Principado en la Feria de Muestras tenía algo de confuso: "El Reino que nació en Asturias", como si tratase de proyectarse hacia el futuro del XVI o del XX y de soslayar el hecho central: un Estado, un Reino que duró dos siglos.
En 1999, en Santander, una exposición de Universidad y Gobierno sobre la prehistoria titulaba: "Cántabros, el origen de un pueblo". Años antes, aquí, idénticos organizadores sobre idéntica materia rotulaban: "Ástures, pueblos bárbaros en la frontera del imperio". Lo que va de un título a otro es todo un síntoma de lo que va de un país "normal" a otro donde su intelligentsia tiene una relación particular de odio/recelo/vergüenza para con el territorio donde se asienta. Pues bien, me parece que en la elección del título del decimotercer centenario hay una sombra de esa relación conflictiva con nuestro propio ser e historia.
Contrastando con el vecino pabellón xixonés, donde se homenajeaba a Quini con rotulación bilingüe, el asturiano estaba totalmente ausente en el del Principado, como si nuestra lengua no existiese. 

Güei, en LNE: ¿Cuál es su patria?

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¿Cuál es su patria?

Los titubeos del Ejecutivo con los asaltos a la valla de Ceuta y la demanda de Puigdemont

01.09.2018 | 00:06
Tienen ustedes perfecta memoria. Hace un par de meses, el 26 de julio, un grupo numeroso de extranjeros, emigrantes, ciertamente, pero extranjeros, asaltan, no saltan, la valla de Ceuta con violencia y métodos hasta entonces inusitados: cal viva, heces, gasolina, sangre? De resultas de ello, varios guardiaciviles heridos. Aquellos extranjeros siguieron después los trámites habituales para este tipo de inmigración: identificación, centros de acogida, valoración de su situación, etc. Mas he aquí que el 22 de agosto vuelve a producirse el mismo tipo de asalto, con la misma violencia y métodos. Y siete guardiaciviles heridos.
Esta vez la reacción del Gobierno fue distinta: en pocas horas, reactivando un convenio entre España y Marruecos de 1992, un convenio de tiempos de Corcuera, es decir, socialista, los 116 asaltantes, no sólo saltantes, fueron devueltos a Marruecos de forma prácticamente inmediata.
Es evidente que en este segundo asalto se evidenció el hallazgo de un método exitoso que, indudablemente, de complementarse su triunfo con un procedimiento normal de acogida iría a más, en frecuencia, en número y en violencia, en el futuro inmediato. Por tanto, ha hecho muy bien el Gobierno devolviendo ipso facto a esos emigrantes al otro lado de la cerca.
Advertirán que les hago a ustedes gracia de comentarios sobre la política de pájaro Tero del Gobierno socialista: el penacho de vanidad de don Pedro con el asunto del "Aquarius" y su solución europea, los gorgoritos del señor Marlaska con las concertinas, las críticas a la política anterior del PP, y su comportamiento real cual era imperativo que tuviesen como Gobierno. No es eso lo que me ha llamado la atención, lo que me ha llamado la atención ha sido la reacción de ciertas oenegés y de Podemos ante la expulsión, que han criticado, tachado de ilegal y de contraria a los derechos humanos.
Lo curioso es que a esas organizaciones no se les ha oído ni una sola palabra sobre los asaltos a la frontera -bien, pasémoslo por alto-, ni sobre la violencia y los métodos peligrosos de los asaltantes, ni sobre la reiteración; ni siquiera un solo lamento hipócrita sobre los guardiaciviles heridos. Y uno se pregunta: ¿cuál es la patria de estos individuos? O, en términos más llanos, ¿quiénes son sus compatriotas? ¿Los policías heridos y en peligro o quienes los hieren y los ponen en peligro?
El concilio de Cangras condenó a un heresiarca llamado Eustacio que afirmaba que, siendo Dios infinito, no se lo podía confinar en el recinto de los templos. La respuesta del concilio fue que no era a Dios a quien se encerraba en los templos, sino a los fieles. Es posible que la verdadera patria de algunas de estas organizaciones no sean tanto los dioses en que dicen creer, sus principios, sino sus fieles, sus adeptos, sus votantes, sus colaboradores, a quienes encierren en el estrecho templo de sus discursos y a cuyos oídos dirigen sus palabras y sus silencios.
Por otro lado, este Gobierno pajarero ha protagonizado una escandalosa metedura de pata con la ofensiva judicial catalano-belga contra el juez Llarena. El viernes 24 de agosto doña Carmen Calvo anuncia que el Gobierno no defenderá al juez Llarena contra la demanda interpuesta contra él en un juzgado de Bélgica, mintiendo además, en sus argumentos y negando determinados informes a favor de ello. Desde ese momento, se levanta en toda España un escándalo monumental, en ámbitos de la justicia, de los abogados, de los jueces y de la prensa. A partir de la mañana del domingo 25, empiezan a llegar las matizaciones y rectificaciones del PSOE, de Ferraz y La Moncloa. Cuando escribo estas líneas, lunes por la tarde, la defensa del juez Llarena por el Estado (es decir, del Estado por el Estado) parece firme.
Es evidente que la aceptación por un juzgado belga de la demanda puesta por Puigdemont y otros compañeros echados como él al monte es un ataque a todo el sistema institucional español y a la existencia misma de la posibilidad de una justicia autónoma. La defensa, pues, de Llarena, es una obligación elemental, ya no del Gobierno, sino del Estado.


Presentación Historia del PAS. Xixón, día 5, septiembre

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El próximu día 5 de septiembre, a les 7,30 la tarde, nel Antiguu Institutu, Xixón (C. Xovellanos, 21). Primer pisu.

Regalamos el llibru a los asistentes (hasta 50 llibros).