Güei, en lNE: Hábitos y rutas de Pedro Sánchez

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(Trescribo, como davezu, los primeros párrafos)


Hábitos y rutas de Pedro Sánchez

La habilidad para la propaganda del nuevo presidente del Gobierno

24.06.2018 | 01:45
Comencemos por un análisis de estilos. Cuando a finales de diciembre de 2011 Mariano Rajoy fue investido presidente del Gobierno no fue conocido el nombre de uno solo de sus ministros hasta el momento en que informó de la lista de los mismos al Rey. Pedro Sánchez, al contrario, fue dándolos a conocer en un goteo continuo. Cuando Felipe VI tuvo constancia oficial del nuevo Ejecutivo ya conocía la nómina completa. Paralelamente, la propaganda del socialista ha sido acogida con entusiasmo por todos (subrayo, todos) los medios. El silencio en aquellas fechas del conservador provocó una irritación notable en la totalidad de los medios, incluidos los más próximos a la derecha.
(Por cierto, la renuncia de Rajoy a todos los derechos inherentes a su condición de expresidente apenas ha producido comentarios ni en las redes sociales ni en prensa, televisión o radio. Cuestión de estilos, el de Rajoy y el de la sociedad española).
Esa habilidad para la propaganda, ese tener como objetivo fundamental de la acción política la propaganda, con contenidos o sin ellos, define la esencia política del PSOE de Sánchez. Un ejemplo destacable: el Presidente ha encontrado su Irak en el "Aquarius". Al modo de Zapatero, su primer acto de Gobierno ha sido un golpe de efecto que el Presidente toma en solitario y que comunica en solitario, sabiendo que su decisión ha de tener una favorable acogida emocional, en primer lugar entre su parroquia, secundariamente en otros sectores de la población española. Porque para entender lo que significa esa decisión sobre el barco de la ONG hay que recalcar que esos mismos días estaban llegando a España en pateras varios miles de migrantes, a los que no se recibía con el despliegue de trompetería e imágenes con que se acogía a los llegados a Valencia.
Esa actitud propagandística se completa con las declaraciones posteriores de Borrell y otros ministros en las que manifiestan que la recepción de esos migrantes por esa vía es un hecho excepcional que trata de obligar a la Unión Europea a tomar una mayor implicación colectiva en la acogida de los mismos. ¡Como si no supiesen de sobra que las cosas caminan ahora en una dirección contraria en toda Europa, y que la emigración se ha convertido en un problema de primer orden para ciudadanos y gobiernos! Pero de la emigración y la demagogia y la palabrería al respecto, como la del padre Ángel, pidiendo que vengan más emigrantes, que se les puede dar a todos casa y trabajo, habrá que hablar con seriedad otro día.
En cuanto a otros aspectos de su Gobierno, se va cumpliendo aquello que anuncié aquí en LA NUEVA ESPAÑA el domingo 3 de junio: un poco (o un mucho) de franquismo y Guerra Civil, algo de ecología y medio ambiente, un tanto para los grupos sociales de izquierda con más capacidad de movilización, y mucho uso de la palabra diálogo. En lo demás, en lo relativo a los temas económicos se anuncian medidas "sociales", pero sólo cuándo o como se pueda, y subidas de impuestos.
Por lo demás, don Pedro maneja con absoluto desparpajo la mentira, los silencios y la propaganda de su persona.  [.....................................................................................................]
Habíamos afirmado en aquel artículo que habría algunas atenciones hacia las regiones con más peso, y que, como siempre, Asturies quedaría preterida. [...............................................................]

Felicidaes a les Xuanes y los Xuanes

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Y val tamién pal tamién pa los antropónimos castellanos.



Horacio en Galicia y n'Asturies

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2018/06/22/span-langglourense-sesquicentenario-horacianospan/0003_201806G22P14993.htm

Invítovos a ver esti artículu de Xesús García Montero sobre Juan Antonio Saco Arce, que tornó al gallegu, por afalamientu de Menéndez Pelayo, la Oda II de los epodos d'Horacio.

Peles mesmes feches y con idénticu afalu facíen les sos tornes al asturianu Justo Álvarez Amandi y Xuan María Acebal.

De cuando los nuestros intelectuales yeren internacionalistes, pero non aldeanistes antiasturianos.





La FSA, el SOMA y Pedro Sánchez: rises y hemeroteca

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Los diez díes que desanubrieren la realidá

10/06/2018


El SOMA confía en la "sensibilidad" de Adriana Lastra hacia la minería

Alperi afirma que Pedro Sánchez conoce la realidad de las comarcas del carbón

20/06/2018

El SOMA se distancia de Pedro Sánchez y exige un "tránsito sosegado" con carbón


Alperi asegura que el cierre de térmicas elevará el precio de la energía, un "riesgo" para Asturias, y pide que no se adelanten plazos caprichosamente

Una cerveza n'asturianu

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PdP (pintaes y emblemes)

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Nel mio barriu. Topo dos nueves pintaes del PdP, aquel partíu de la Transición qu'encabezaba Óscar Alzaga y del cualu los resultaos fueron forgaxa.

De toes formes, esta supervivencia faeme referver varies coses. La primera cómo munches zones o llocales permanecen inalteraos a lo llargu'l tiempu, ensin que s'alquilen o ensin que nin siquier venga nadie a pintar enriba o poner un cartelu.



Y lo segundo que me vien a la cabeza ye pensar pol paisanu que tanto trabayó pa pintar estos emblemes: ¿yera militante o solo contratáu? De ser militante, ¿cuálu sería'l grau del so enfotu y a ónde baxaría esi enfotu tres los resultaos electorales? ¿Diba solu o acompañáu? ¿D'un fíu, de la muyer, d'un amigu? ¿Ónde pararán agora? ¿Alcrodaránse agora d'aquella aventura y del so rixu pasaú?

En fin, material, pal refervimientu, la imaxinación y la señardá.






Asturianaes

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13,30. TPA. Hai dellos minutos. Un "péritu", un fenómenu desplicando les característiques d'un horru, y venga pa enriba y pa embaxu "esta panera", "esta panera", y too en castellán, nun fuera enfermar si decía un -"es" o una "u".

Y entós va, y señala lo más peculiar de "la panera". Tien la fecha 16..., y el nome l'autor, Pedro Álvarez, y, además pon...

Y va y llee "esti horru".

Y dale cola "panera".

¡Asturianaes!

La enfermedá de la U

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                (Asoleyóse en La Nueva España del 18/06/2018)
                          
                           
                        LA ENFERMEDAD DE LA U


               El cartel de la autopista pone “Llovio”. Es el mismo lugar que los vecinos vienen designando desde tiempo inmemorial, es decir, desde siempre, “Lloviu”. ¿Qué significa Lloviu en asturiano? No lo sabemos. ¿Y en castellano? Tampoco. ¿Por qué entonces “la autoridad” se siente obligada a la falsa castellanización de “Llovio”? Es por la “u”. Esa “u” provoca una especie de patología convulsiva, semejante a una fobia, y ante ella, ante la vocal, el que la padece se siente, al tiempo, ofendido y amenazado y reacciona como aquel que, padeciendo  pánico hacia los reptiles, machaca y machaca reiterada e histéricamente no sólo a las serpientes reales que podrían representar un peligro para él, sino incluso a aquellas que son de juguete.
               Me lo decía hace tiempo un antiguo alcalde ovetense, con respecto a la recuperación del nombre de Uviéu, “si por lo menos no acabase en u…”. O sea, no tendría inconveniente si la  denominación asturiana fuese Uvieo o Uviedo. ¡Ah, pero la “u”…!
               Naturalmente, esa manifestación patológica no sólo se da ante la “u”, sino ante cualquier rasgo, por centrarnos solo en la toponimia, que huela claramente a asturiano. Ocurre, por ejemplo, con la “Ll” inicial, y así, se castellaniza (“se cristianiza”, “se civiliza”, sería la descripción psíquico-social del acto) Llastres en Lastres. ¿Pero por qué no cristianizar de verdad en “Lastras”? Porque el objetivo es únicamente eliminar los estigmas más evidentes, los que “apestan” a más distancia, del nombre nefando, para así purificarlo. Aunque es verdad que a veces se ha llegado al disparate completo, como aquella bufonada de convertir Cuestespines en Cuesta de las Espinas. Los ejemplos, por millares. Pero convengamos, sin embargo, en reducir la casuística y denominar la psicosis por su manifestación más frecuente: “la enfermedad de la U”.
               Esa patología tiene al menos dos vertientes, la institucional y la individual. La institucional empuja y obliga a los funcionarios públicos, en nombre del Estado —esto es, de la sagrada uniformidad del Estado centralista— a erradicar de la toponimia cualquier vestigio del estigma del maligno/indigno. Como san Jorge, se ven obligados a exterminar al dragón dondequiera que se presenta y, seguramente, suspiran satisfechos por hacerlo.
               En la vertiente individual, existe una mayor complejidad. Para algunos —digamos, los de “buenas familias”, por entendernos— constituye un signo de clase: rechazando el asturiano marcan su distancia con las clases populares, especialmente con el estigma de vulgaridad y aldeanidad con que se asocia el asturiano.  Para otros ocurre exactamente al revés: nacidos en las clases populares, urbanas o rurales, nuestra lengua constituye para ellos una marca negativa de la que han de alejarse y de la que llevan huyendo toda la vida, pues entienden que no sólo representa para ellos un baldón, sino que dificulta su integración en ciertos grupos, su ascenso social (“que el mio fíu no aprenda asturianu”, prometéimelo”, suplicaba una madre viuda en el lecho de muerte). Muchos, por otra parte, han sido condicionados en la escuela para rechazar su lengua (“Con hache, cien veces”, así, con esa concisión, me replicó hace pocos días un amigo de cierta edad al decir yo “fizo”; naturalmente, explicó, repetía lo que era habitualmente la actuación incontinenti de sus maestros en la escuela ante cualquier asturianismo de los escolinos), y han interiorizado esa pauta. Para algunos, en fin, la llingua llariega será una molestia, un problema adventicio del que nada quieren saber pese a ser una cuestión de su entorno cotidiano.
               En los discursos contrarios a la oficialidad verbenean desconocimientos y muchas falacias. Algunas factuales (como esa dama tan simpática que dice que ella, siendo hablante de asturiano, está en contra de la oficialidad), otras argumentales, más sutiles o menos groseras. Hay también preocupaciones, reservas o argumentos que son entendibles y considerables. Pero estoy seguro de que en la mayoría de quienes emiten esos discursos, y no digamos ya de quienes de entre la gente de la calle los aceptan y repiten, bullen de forma más o menos consciente algunas de las causas que se manifiestan en “la patología de la U”.
               Y no solo en los contrarios a la oficialidad del asturiano, acaso también en muchos de sus partidarios. ¿Qué explicación, si no, dar a que el noventa y nueve por ciento de los políticos que pregonan la oficialidad no digan una sola palabra asturiana en sus discursos callejeros ni en sus intervenciones parlamentarias, salvo, tal vez, una vez al año si es Pascua Florida, digo, el día de Asturias o evento semejante?
               Pero volvamos al principio, a Lloviu y Llovio. Hace tiempo, siendo ministro de Fomento don Francisco Álvarez Cascos, le envié una carta pidiendo que la señalización de las carreteras asturianas dependientes del Estado fuera al menos bilingüe, es decir, sólo medio mentirosa. Educadamente, me contestó: “no puede ser porque el asturiano no es oficial”.
               Bien, digámoslo con las palabras del monólogo de Segismundo: “¿”qué ley justicia o razón” hace que el falsificado y no castellano “Llovio” sea oficial y verdadero, y el despreciado, preterido y verdadero “Lloviu” no?
               Esa patología —personal, social y política al tiempo— que es “la enfermedad de la U”.

Esta mañana, na Feria'l Llibru de Xixón

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Presentando Propia xera, por invitación de la llibrería Ámez.

La semeya ye d'un de los presentes, amigu él de tola vida, como la so familia, Víctor Manuel Camblor Prieto.


Acompáñame la mio hermana, Pilar Sánchez Vicente, que fizo de presentadora espontánea; magnífica novelista, que, por ciertu, anda estos díes tamién de presentaciones y firmes na feria.



Güei, a les 12,30, en Begoña, Xixón

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Invítovos a acompañame esti sábadu, a les 12,30, nel Paséu de Begoña, en Xixón.

Dientro los actos de la Feria'l Llibru de Xixón, presento la mio obra poética completa, Propia xera.

Rollos pocos. Lo fundamental va ser que vos llea poemes, munchos d'ellos, precisamente, dedicaos a Xixón (un de los llibros primeros de mio lleva talamante'l nome -y la temática- de Poemes de Xixón).

Esti sábadu, a les 12.30, paséu de Begoña, carpa cercana al Dindurra.

Va prestame la vuestra compañía y de xuru que vos va prestar a vosotros el recital.