La política'l señoritu

L'Ayuntamientu de Xixón, contra los ciudadanos.

Prohibíu aparcar en XixónEl Ayuntamiento de Xixón ha hecho pública su intención de reducir 600 plazas de aparcamiento en las calles —aparcamiento público y gratuito, por tanto— aprovechando la remodelación de las calles Manuel Llaneza, Ramón y Cajal, Pablo Iglesias y Avenida de Castilla.

No hace falta decir que esa reducción de plazas afectará negativamente al tráfico y que incrementará los costos de desplazamiento y uso del vehículo, especialmente para comerciales, repartidores, taxistas y otros ciudadanos que tienen en el coche un instrumento de trabajo.

De la misma forma, la medida va a incidir sobre un número amplio de ciudadanos: aquellos que dejan su coche en la calle durante la noche en esas zonas, que deberán desplazarse hacia el extrarradio para buscar dónde depositar en pernocta su vehículo. Cualquiera que conozca lo extremadamente difícil que es lograr hoy aparcamiento nocturno en los barrios periféricos de Xixón (Pumarín, El Llano, La Calzada, El Coto, Contrueces…) sabe que el movimiento de seiscientos vehículos más hacia esas zonas va a hacer la vida mucho más complicada para los xixoneses.

No constituye tampoco un gran mérito el ver que los únicos beneficiarios de esas medidas serán las firmas que lleven la concesión de los futuros aparcamientos subterráneos. Asimismo es evidente que los perjudicados serán las empresas de menos entidad, los autónomos, los ciudadanos con menos ingresos —parados, jubilados, salarios bajos— y todas aquellas personas, asalariadas o no, que deben realizar una parte de su labor mediante el vehículo.

Esa política contra el trabajo (y, por tanto, contra el empleo), los trabajadores y las rentas más bajas es la política que viene practicando desde hace décadas el PSOE en Xixón, con la asistencia y colaboración permanente de IU. A cambio, alcaldesa y concejales consiguen una fotografía y mantienen en excitación a sus votantes. Poco más. Porque el balance de todas esas actuaciones, en los términos en que se realizan, es negativo.

No es nada más que la vieja «política'l señoritu»: exhibición de las personas que están en la cumbre social (con el dinero de todos), proclamas de interés por el pueblo y desprecio efectivo de los de abajo, que son quienes pagan e, incluso, a veces, quienes los votan.


[También puedes leer http://www.lne.es/ y http://www.union.asturianista.as/]

1 comentario:

Jorge dijo...

Dice tu página que tienes 0 seguidores... ¡No es cierto! Yo me he suscrito a tu blog y parece no contarlo :-(
Un abrazo. Me alegro de verte en forma. Hablamos.