El Sueve y la ñeve

0 comentarios



El 21/01/13. Al meyudía, Dempués vieno una selmana entera de ñeve y agua.

El Sueve con ñeve

0 comentarios


El 21/01/13. Al meyudía, Dempués vieno una selmana entera de ñeve y agua.

Campo de los patos, nº 3

0 comentarios


Ente esti númeru y el siguiente, el 4º, acabantes de salir dambos, pásase un completu repasu a la poesía estadounidense. Fudamentalmente a la fecha n'inglés, que tornen al asturianu dellos escritores d'equí.  Pero hai una pequeña sección, empobinada por Paquita Suárez Coalla, sobre la poesía en castellanu fecha por autores sudamericanos que residen ellí. 
Asina mesmo asoléyase un estudiu sobre la música estadounidense y dalgún artículu creativu o d'estudiu, como, por exemplu, el míu sobre la poesía de Marta Mori.
El númeru de poetes estadounidenses, qu'abarca los sieglos XIX, XX y XXI, ye perampliu. De munchos d'ellos, además, dase una pequeña nota útil. 
La edición, como toles coses d'Antón García ye magnífica. El númeru de páxines de cada volume anda cerca les cuatrocientes (trescientes noventa y cuatro, en concretu, les del que tengo nesti momentu nes manes). El preciu, ridículu, 20 euros.

Sueve y ñeve

0 comentarios
El 21/01/13. Al meyudía, Dempués vieno una selmana entera de ñeve y agua.




Arreyos al Diccionariu asturianu-castellanu (XLVII)

0 comentarios


Sigo colos arreyos y modificaciones al mio Diccionariu asturianu-castellanu. Les novedaes, en gris.

buchaca, f. Hucha, recipiente donde se guardan los ahorros, en general, en moneda menuda. || 2. Ahorros.
bugayu, m. Castaña madura que se desprende del árbol al abrirse naturalmente el erizo. || 2. Erizo de la castaña. ||  De bugayu, dícese de la fruta, especialmente de las castañas, que ha alcanzado tal madurez que está a punto de desprenderse del árbol por sí misma.
buíl, m. Pequeños trozos de leña, ramas, etcétera, que al arder producen mucho humo y que se utilizan para curar la carne. || 2. Restos de materia seca, como hojas, helechos, etc., que se utilizan para la cama del ganado.
buizuna, f. Pradera grande. || 2. Terreno de pasto muy grande.
buriu, a, o, adj. Inseguro, inestable. Dícese del tiempo. || 2. Dícese del tiempo húmedo.







El Sueve ñeváu

0 comentarios

El 21/01/13. Al meyudía, Dempués vieno una selmana entera de ñeve y agua.

Mejores perspectivas

0 comentarios

Pese a que todos los días parece haber una negra noticia en el ámbito político o en el del empleo (es posible que a finales de mes las cifras de la EPA traigan un dato aún peor), el panorama ha mejorado bastante en los últimos meses del año pasado, y ello hace que las perspectivas para el 2013 sean alentadoras.

A lo largo del 2012 he venido sosteniendo, en público y en privado, oralmente y por escrito, que seguramente veríamos esta mejora hacia finales de año. Para testimoniarlo, cito aquí unas palabras del artículo que publiqué en La Nueva España el 03/07/12: «Terminaré con un pronóstico optimista que vengo anunciando hace tiempo: si, como parece, la situación financiera se estabiliza, hacia finales de este año empezaremos a ver también señales positivas, la detención de la destrucción de empleo y, tímidamente, otro clima inversor».

¿Hay señales positivas? Parecen indudables. La primera es la mejora de los costes de nuestra financiación: no solo ha bajado la tópica prima de riesgo, sino que estamos colocando el dinero de la deuda pública a un interés bastante menor, en grandes cantidades (11.500 millones en lo que va de mes) y entre inversores exteriores. Por otra parte, el dinero ha dejado de desinvertirse en España y vuelve a entrar y, a lo que parece, existe la expectativa de una llegada notable de fondos exteriores para comprar activos. La mejora de las exportaciones y de la balanza comercial son otros de los logros. Todo ello vendría a reflejarse, en el ámbito de la inversión de futuro y del empleo, en la decisión de algunas multinacionales (Ford, Citroën, Renault y Mittal) de preferir nuestro territorio a otros europeos, como Bélgica o Francia, para esas inversiones y en el cambio que en la prensa económica anglosajona se ha producido en relación a la valoración de nuestro país.

Ahora bien, esas mejoras no se han producido milagrosamente o porque llegase el momento del ciclo, sino porque se han tomado algunas de las medidas oportunas para ello. Si me permiten volver a citarme, traeré aquí las palabras de un artículo (La Nueva España, 20/01/2009), «¿En el 2011? Permitan que lo dude», donde negaba que las cosas fuesen a mejorar en ese año, como sostenían el gobierno y muchos economistas, dado que no se estaba tomando ninguna medida, más bien al contrario, sobre los problemas de fondo de nuestra economía: « Ahora bien, el gobierno socialista no piensa abordar ninguna de estas cuestiones. Se comporta como si estuviésemos ante una tormenta pasajera, desvanecida la cual, todo volviese a ser lo mismo, y, en consecuencia, pudiésemos seguir ­—con nuestra estructura productiva escasamente competitiva y con nuestro endeudamiento— creciendo en el aire y al margen de la realidad».

Es cierto que todavía quedan por resolver los problemas de fondo de nuestra economía productiva: los costos de la energía; nuestra escasa dotación tecnológica e innovadora; la exigua potencia de nuestras empresas (por poner un ejemplo concreto: de las 69.000 empresas asturianas, 27.000 no tienen empleado alguno, 32.000, menos de diez), lo que no faculta a la mayoría para innovar o exportar, su reducido músculo financiero. Pero, al margen de esas cuestiones inmemoriales, es necesario llevar a cabo otras disposiciones, alguna de ellas contenida el programa del PP y hasta ahora no llevada a cabo: la reducción de cuotas a la seguridad social, el cambio en la fórmula de pago del IVA a la Agencia Tributaria por las empresas, la modificación de la tributación por módulos en función del empleo son algunas de ellas; junto con eso, medidas en la racionalización de la administración, la eliminación de trabas a la creación de empresas y a su funcionamiento, la lucha contra los oligopolios y el fomento de la competencia, así como una mejora y precisión de la legislación laboral, a fin de eliminar aspectos confusos. Que, por otro lado, la atención legislativa fiduciaria y laboral separase con nitidez el ámbito de la pequeña y la mediana empresa (el 80% del empleo) frente a la gran empresa —que, sin embargo, es el ámbito prioritario de atención para las organizaciones empresariales y sindicales— no vendría nada mal.

Si, como se espera, el déficit estructural se ha reducido en el 2012 hasta el entorno del 7% y si la UE alivia la presión para los plazos de reducción del mismo, ello sería un enorme empujón para la financiación, la inversión exterior y la confianza interior, lo que haría, pese a los ajustes que nos quedan en algunos sectores como el financiero o el minero, que el empleo empezase a crecer aun antes de lo que pensamos y que, tal vez, una vez producido ese primer impulso, lo hiciese a un ritmo mayor del esperable, porque, en todo caso, el empleo se va a crear ahora con un crecimiento bastante menor del 2% del PIB anual.

Verdad es también que una parte de ese crecimiento ha de venir de inventar nuevos nichos de mercado por nuevos emprendedores, lo que es una cuestión lenta y progresiva; cierto también que la recuperación puede perderse por trastornos del ámbito internacional (un menor crecimiento en Europa, el desencuentro fiscal en EEUU, por ejemplo) o por el descontrol exponencial de la variable que forman el descontento de la ciudadanía, la corrupción y la manipulación que algunos sectores —políticos, sindicales y mediáticos— hacen de todo ello. Con todo, creo que las mejores perspectivas que se auguran han de confirmarse, y que, incluso, lograran superar la ocasional presencia de algunas de esas variables incontroladas que acabo de citar.

Marinetti sobre el cielo de Barcelona, por Enric Juliana

0 comentarios

Invítolos a ver esti magníficu artículu d'Enric Juliana en La Vanguardia. Sobre la hestoria, sobre la política, sobre la guerra, sobre los muertos, sobre la realidá y les fantasmagoríes.

¡Non lu pierdan!

El Sueve ñeváu

0 comentarios
El 21/01/13. Al meyudía, Dempués vieno una selmana entera de ñeve y agua.


Pa Aurora G. Rivas

0 comentarios
Estimada, anque'l sitiu pa facer la pregunta nun ye mui afayaízu, contesto a lo que m'entrugaste. Tó aclarar enantes que tuve buscándote per otros medios díxito-llétricos pa date una respuesta per meyor camín, pero nun te topé.

Efectivamente, hubo un magníficu llibru, de formatu apaisáu, tituláu Flores de Asturias, perútil poles sos fotos, la so organización (axuntábense por collores) y les sos desplicaciones. Taba fechu por Juan Álvarez-Riera, Emilio Rico y Rosa María Simó. Na semeya de la primer edición (1979) los autores son tres rapacinos de poco más de venti años. Agora supongo que teñirán canes (si tienen daqué que peñar) y llendarán nietos.


Hai tamién una Guía de las joyas de la botánica de Asturias, de Tomás Emilio Díaz González (2009), que fue compañeru míu en Montelarreina.

Nestos momentos, la guía más amplia ye la d'asturnatura.com, onde, además, nuna estaya les flores tán clasificaes por collores. Al mio gustu, esta guía tien un problema pa los aficionaos, les esplicaciones son eshaustives y non siempre escesivamente clarificadores les semeyes.

¡Hai munchu enfermu!

0 comentarios

Como puede vese en dacuando nos comentarios del blog y, en xeneral, de les redes sociales, ¡hai munchu enfermu!

Pues nada, si-yos puede servir de terapia, estupendo.

Neandertales, ciencia, xente peligroso

0 comentarios



George Church, un espertu en bioloxía sintética, diz disponer de la tecnoloxía y el xenoma suficiente pa "resucitar" un neandertal, esto ye, pa qu'una muyer tenga un neandertalín.

Al marxen de los riesgos de la madre -los neandertales teníen una cabeza más grande que la nuestra-, ¿imaxinen vustedes los fenómenos de feria que diben ser esos neandertales? ¿Son capaces de camentar el so sentimientu de mosntruosidá, de soledá o de seres manipulaos por otra especie? Y pueden seguir camentando per esi camín, que nun ye difícil.

Pesi a que dellos díes dempués paez que George Church dio marcha a tras a medies, el riesgu sigue ehí: cualquier aspirante a tiranu, cualquier científicu llocu, cualquier egotista con pretensiones circenses puede llegar, nunos años a facer dañu a unos nuevos seres, pol so interés, el so egoísmu, la so llocura, por sacar perres.

Ehí hai un tema perpeligrosu, de derechos y dignidá humana, que requier la xixilancia de los estaos.

Si quieren ver más, pueden ver los enllaces: Numerus stultorum, ¿Babayada o crimen?

Disparu ocasional

0 comentarios
Nel mio despachu en Xixón, onde tengo una de les mios biblioteques. Un disparu ocasional, al comprobar otres coses na máquina semeyera.

El 22/01/13.




Tou entama per "pu", pulpu y pu...

1 comentarios
Lleo esta columna de Javier Guitián, "El Pulpo en el burdel", en la Voz de Galicia del 22/01/13.

Lo que cuenta ye esto, que: "Les confieso mi conmoción al leer en la prensa que un club de alterne asturiano ofrece a sus clientes pulpo a la gallega, sin pagar un centavo. Será por el color rojo del pimentón o por sus numerosas patas siempre prestas a agarrarse, pero no salgo de mi asombro ante tal oferta.


Me pregunto por qué tratándose de la tierra hermana no utilizan como reclamo el símbolo de su identidad gastronómica, la fabada. Una buena ración de ese delicioso condumio debería reconfortar más al frío visitante que un plato de pulpo á feira, y si bien es verdad que las alubias tienen una digestión pesada, nuestro cefalópodo tampoco parecía buen compañero para las noches de pasión desenfrenada. Pero si los asturianos han descubierto sus poderes, ¿por qué los gallegos los ignoramos?"


Pues nada, si quieren lleer más pueden pinchar equí :Pulpu nes cases de. Ente otres coses diz aquello de   "Me cuesta aceptar que en el país del bilingüismo armónico el pulpo se haya pasado al bable"

¿A que nun lo sabíen?

Igual ye una señal de los tiempos: hasta nesos sitios perdemos la identidá los asturianos. ¿Qué tendrá que ver servir pulpu envede fabada pa calentar l'ambiente?

¡Home ye verdá que l'hectocótilu ye más llargu que'l chorizu del compangu!

¿O será que les emprendedores d'esa casa sintieren campanes y nun saben donde, esto ye, que sintieren deci-y "polbo" al pulpu y pensaren que, por aquello de les pallabres, podía actuar por maxa simpática?

El pulpo en el burdel


22 de enero de 2013 05:00

Les confieso mi conmoción al leer en la prensa que un club de alterne asturiano ofrece a sus clientes pulpo a la gallega, sin pagar un centavo. Será por el color rojo del pimentón o por sus numerosas patas siempre prestas a agarrarse, pero no salgo de mi asombro ante tal oferta.

Me pregunto por qué tratándose de la tierra hermana no utilizan como reclamo el símbolo de su identidad gastronómica, la fabada. Una buena ración de ese delicioso condumio debería reconfortar más al frío visitante que un plato de pulpo á feira, y si bien es verdad que las alubias tienen una digestión pesada, nuestro cefalópodo tampoco parecía buen compañero para las noches de pasión desenfrenada. Pero si los asturianos han descubierto sus poderes, ¿por qué los gallegos los ignoramos? Ahora que ya casi no quedan ferias, renunciamos a nuestra identidad gastronómica abandonando al octopus vulgaris entre luces de neón, cócteles y rojos satenes. Tal vez si obligáramos a comer pulpo a nuestros políticos y visitantes, tal vez convirtiendo la Ciudad de la Cultura en la Ciudad del Pulpo, podríamos conseguir su abandono del burdel y el regreso a casa. De la misma manera que nuestros jóvenes científicos abandonan Galicia, se nos ha ido el pulpo; mal están las cosas para que este elija como destino un lupanar de carretera. Créanme, tras el pulpo se irá la empanada de berberechos, emigrarán los grelos y nos abandonará el pan de maíz; triste destino para una tierra que se quedará sin referente alguno más allá del trombón de Baltar.

Pero, como militante de pulpería, lo que me saca de mis casillas es la imagen de los clientes del local asturiano degustando nuestro plato más emblemático mientras suena el Daddy Cool de Bonnie M en vez de la Muiñeira de Chantada. Lo siento, me niego a aceptar el pulpo como animal de compañía, nocturna en este caso.



ASTURIES: la mayor subida de paru d'España

0 comentarios

Y van decime: ¿Val pa daqué'l gobiernu asturianu? Si val pa daqué, parte la culpa ye suya. ¿Ye too culpa del gobiernu Madrid? Entós ye que'l d'equí ye irrelevante, y, darréu, pa qué los queremos?

Pero, van velo, ún día destos vamos asistir a esi actu primorroverista o de democracia orgánica que ye la "concertación", van ponese d'alcuerdu nun "plan" y n'onde se reparten les perres, y, ¡hala!, ¡yá ta!. Arreglao.

Bueno, eso ye lo que nos van decir. En realidá, van estropealo un migayín más.

Pero en cualquier casu, probes de los paraos y les families. Esa ye la única realidá esmolecedora; de lo otro, a lo meyor, val más rise.

¡Ah, y recuérdenlo: llevamos tando a la cabeza del desastre dende fai más d'un añu!


Vaques miriando

0 comentarios
En La Pipa, rimada de La Villeda, el 23/12/12.


Asturianu, Llei Wert y ¡sorpresa!

0 comentarios
Como se sabe, la Llei Wert esluye l'asturianu de la enseñanza, como yá denuncié fai tiempu. Ello débese a que los asturianos nun pintamos nada porque nun queremos. Pero, sobre tou nesti casu, a un desconocimientu absolutu en Madrid de la propia llegalidá constitucional y de la realidá xurídica d'España. 

Esa situación provoca inquietudes n'Asturies. L'Academia manifiéstase, los sindicatos manifiéstense, organizaciones sociales manifiéstense. Esmolecíos toos, claro.

La Conseyera d'Educación, doña Ana González, diz que lo arregló (nun se sabe si bien dafechu o solo regular) col ministru Wert. Espupendo o parcialmente estupendo (Sociedad y Cultura) .

Yo, polo mio parte, trato d'arreglalo onde se pueden arreglar estes coses.


Pero, de toes maneres, nun puedo dexar de reíme: resulta que toos aquellos que nos acusaren de "traición" (a mí y al PAS) por conseguir llevar alantre la Llei d'Usu y Promoción, que nos insultaren y que nos retiraren el votu (empicipiando pola Academia, siguiendo polos sindicatos y les organizaciones sociales y los sedicentes asturianistes), y qu'afirmaren que la Llei yera una mierda y que nun valía pa nada, AGORA LLOREN Y PIDEN DE RODÍES QUE SE CUMPLA LA LLEI Y CALTENGAN LOS SOS CONTENÍOS.

¡AQUELLOS QUE NUN QUIXEREN SENTINOS, POR MÁS QUE-YOS LO DIXIMOS, QUE LA LLEI YERA LO ÚNICO QUE SE PODÍA TENER, Y LO ÚNICO QUE SE DIBA TENER EN MUNCHU TIEMPU, Y QUE YERA UNA LLEI CON MUNCHU VALIR SI HABÍA UN GOBIERNU (O UNA COALICIÓN) QUE QUISIERE APLICALA!


PUES, ESOS, AGORA LLOREN POR ELLA Y PIDEN QUE SE CUMPLA.

¿QUÉ YERA LO QUE DICEN QUE DECÍA XOVELLANOS AL MORRER? ¿ALCUÉRDENSE?

PORQUE TOOS ELLOS FICIEREN LO POSIBLE PA FACER IMPOSIBLE LO POSIBLE, Y PA FACER MURUEQUES L'ÚNICU EDIFICIU LLEVANTÁU.

Yá ven la situación ye preocupante, pero, na perspectiva, nun dexa de dar pa char unes rises.

Pumarada, ciprés verde claru, praos

0 comentarios
El 23/12/12. Na rimada La Villeda.




Impuestu a la banca

0 comentarios
Tengo un montón de temes esperando p'asoleyalos equí, nesti blog, pero paezme qu'esti ye de los más urxentes. Talo como s'alcordara yá fai más de seis meses nun de los caberos Conseyos Europeos, va ponese en marcha una variante de la "tasa Tobin" (hai munches interpretaciones de lo que pretendía Tobin con ella). En tou casu: 1) Ye una tasa sobre les transacciones financieres y 2) Yá taba prevista facía tiempu.

Y agora, fecho público esto, que yá fai tiempu que se sabía que diba facese, ¿qué van decir los que pensaben que'l gobiernu del estáu inventó l'impuestu cero sobre les cuenstes bancaries solo pa fastidiar a don José Fernández y a la Ilesia de la manzorga asturiana? ¿Nun aplaudirán agora, ellos que lleven tantu tiempu clamiando pola "tasa Tobin"? ¿Allegraránse? ¿Dirán tamién lo mesmo los catalanes?


En tou casu, y pesie a que la UE repite'l mesmu cantar que tolos que punxeren la tasa/impuestu de que nun van pagalo los ciudadanos, sinón los bancos, ¿quién lo va pagar más que los usuarios, directamente, y los ciudadanos toos, dempués?

Por cierto, son once estaos los que se sumen a la tasa (Austria, Alemania, Bélgica, España, Estonia, Eslovenia, Eslovaquia, Francia, Grecia, Italia y Portugal) y cálculase que se prodríen recaudar 37.000 millones d'euros.

Pa más detalles, pinchar equí Tasa financiera o equí La tasa, Asturies y Cataluña.

Arreyos al Diccionariu asturianu-castellanu (XLXIX)

0 comentarios

Sigo colos arreyos y modificaciones al mio Diccionariu asturianu-castellanu. Les novedaes, en gris.

cabanu, m. Cabaña pequeña. || 2. Construcción circular y de poca altura, con cubierta formada por una losa central que remata una falsa cúpula de hiladas sucesivas, utilizada para guardar crías del ganado en los puertos. || Cabanu de sebe, cabanu, sggunda acepción.
cabecera, f. Cabezada o jáquima del asno. || 2. Agujero o cavidad que se hace en los brazados de hierba para poder introducir  en ellos la cabeza. || 3. Parte de la cama donde habitualmente reposa la cabeza del que está echado en ella. || 4. Lugar preeminente de un grupo o reunión. || 5. Personas que ocupan la parte preeminente de un grupo o reunión. || 6. Zona del terreno a la cual no llega el arado. || 7. Parte superior de un campo de labranza en cuesta. || 8. Enfermedad de los bóvidos. || 9. Arco del yugo que apoya en la cabeza de un bóvido. || 10. Parte de una iglesia en la cual se sitúa el altar mayor. || 11. Parte más alta de un valle, un río o un municipio. || 12. Capital de un territorio.
cabeceru, a, o, adj. Cabecero, que está a la parte delantera de algo.
 
cabidru, dial. V. cabildru.
cabritu, m. Cabrito, cabra macho en su primer año de vida. || 2. Trozo de niebla que se va incrustando en la tierra. || A cabritos, dícese de la niebla que se mete en grupos aislados. || || Como un cabritu, llorar o sangrar de forma abundante. || Cabritu de nublu, trozo de niebla pequeño y aislado. || Tener cabritu, estar enojado.






Vaques pa La Villeda

0 comentarios
El 23/12/12. Cuando había sol y anticiclón.¡Ai!




Arreyos al Diccionariu asturianu-castellanu (XLVIII)

0 comentarios

Sigo colos arreyos y modificaciones al mio Diccionariu asturianu-castellanu. Les novedaes, en gris.

burru, m. Asno. || 2. Caballo pequeño. || 3. Pequeño montón de hierba. || 4. Brazo giratorio que, en los molinos, sirve para poner y quitar la muela. || 5. Brazo giratorio que, en las cocinas, sirve para hacer girar las calamilleras y poner o quitar el pote del fuego. || 6. Gusanillo que crían las cerezas algunas frutas cuando están pasadas de maduras. || 7. Banco en que trabajan los madreñeros. || 8. Persona de poca inteligencia. || Apear del burru, fam. Ceder en una opinión o en una idea. 2 Hacer ceder en una opinión o en una idea. || Al burru muertu, la cebada al rau, expresión que sirve para indicar que se atiende a una necesidad cuando ha desaparecido. || Baxar de la burra, fam. Ceder en una opinión o en una idea. 2 Hacer ceder en una opinión o en una idea. 3 Tener una desilusión. || Naide tira pol rau al burru meyor que l’amu, expresión equivalente al refrán castellano “hacienda tu amo te vea”. || Burru vieyu nun entra en pasu, expresión que indica lo difícil que es modificar las costumbres de los viejos. || Burru fue Xuan (o Pericu) a Uviéu, burru fue y burru vieno, refrán con que se moteja a quien pretende aprender sólo por salir de su ambiente. || Cayer de la burra, fam. Darse cuenta, convencerse. || Correr la burra'l diablu, fam. Ir de un lado a otro levantando rumores. || Echar el burru, fam. Reñir a alguien. || Echar la burra al agua, fam. Orinar. || El burru delantre pa que nun s’espante, expresión con que se reprocha al que se a sí mismo nombra antes que otro. || Pacer la conciencia un burru a alguién, fam. Úsase para indicar que una persona deja de actuar de acuerdo a unos principios. || Poner a cayer d'un burru, reñir mucho a alguien. 2 Criticar mucho a alguien.



A propósitu del IES Emilio Alarcos de Xixón y la carta

0 comentarios
Como saben, una circular del IES númeru 1 de Xixón, que pedía a los pás que dieren permisu pa que los profesores pudieren atayar y tornar a los neños cuando los lleven de viaxe, llegó a la prensa y afaló los agullíos y llamentos de los agulladores y llamentadores ensin bocana.

Pero, ensin entrar nel fondu la cuestión, solo quiero señalar una cosa: QUE CUALQUIER PROFESOR QU'ACOMPAÑE A LOS ESCOLINOS FUERA'L RECINTU ESCOLAR (PER UNES HORES O PER UNOS DÍES) YE UN INCAUTU, O UN INFELIZ, O UN INCONSCIENTE, O.


Porque si pasa daqué y se ponen a ello, puede ser responsables hasta de que'l ñeñu caiga y ruempa un brazu, por non agarralu pa evitalo, y, al revés, de garralu pa evitalo, por tener contactu físicu con él o violentar la so intimidá.

¿La culpa? De los gobiernos, d'equí y d'ellí, y de los xueces, que nada saben del mundu y son proclives a pensar que siempre hai una causa o un responsable de tolo qu'ocurre (hasta de nun prevenir los terremotos, como dicen dellos xueces italianos o de qu'una muyer caiga n'acera), y de la mayoría los sindicatos que siempre tán a la escontra de lo qu'ellos llamen "l'autoritarismu del profesor" y a favor de lo qu'ellos llamen "los derechos de los escolinos".

ASINA QUE REPÍTOLO: CUALQUIER PROFESOR QU'ACOMPAÑE A LOS ESCOLINOS FUERA'L RECINTU ESCOLAR (PER UNES HORES O PER UNOS DÍES) YE UN INCAUTU, O UN INFELIZ, O UN INCONSCIENTE, O OTRES PALABRES QU'ENTAMEN PER "I" O PER OTROS FONEMES.

¿QUE QUIEREN QUE LES COSES SEAN DE OTRA FORMA? PUES QUE CAMUDEN LES LLEIS, QU'A LOS PÁS (A CIERTOS PÁS), A LOS ESCOLINOS (A DALGUNOS ESCOLINOS) Y A LOS SINDICATOS (A CASI TOOS) NUN HAI FORMA DE CAMUDALOS.

¡AH, Y NUN ESCAEZAN QUE NUN TAMOS SATAMENTE NUNA DEMOCRACIA, SINÓN NUNA SOCIEDÁ ONDE CADA DÍA VAN A MÁS LA BABAYOCRACIA Y LA TONTOLCULUCRACIA!

Temporada de sidreríes n'Euskadi

1 comentarios
Beber sidra nun ye esclusivo d'Asturies. Podemos decir que somos los que más bebemos, los que más sidre facemos y los que meyor sidre tenemos. En tou casu, nun somos los únicos y, seguramente, dende la ruptura de la tradición espichera d'abrir los toneles dempués d'una llarga temporada iverniega ensin sidre nuevo (o, a cencielles, ensin sidre), yá nun somos los meyores pa la degustación colectiva y socializada de la sidre.

Nestos díes n'Euskadi, y especialmenmte en Gipuzkoa, entama la "temporada de sidreríes", embaxu'l lema -dense cuenta de qu'hai un lema, una esologan colectivu pa la temporada- "Cuando hace txotx, ya no hay stop", claramente copiáu de les patates Pringles.

Si quieren ver cómo ye l'ambiente y los conseyos ("imprescindibles") que se-yos dan a los vascos pa si s'averen a Gipuzkoa "para brindar en las kupelas (metonimia de llagar por "tonel") con la cuadrilla", pueden picar equí, un testu d'El Correo (enantes, por cierto, "El Correo Español-El Pueblo Vasco"): ¿Cómo dir a les sidreríes y tar nelles?


Un perru espera pola dueña muerta

0 comentarios
D'eses coses que nos sorprenden y nos presten. Una más de les hestories de los perros qu'alguarden a los sos dueños muertos. La única dulda ye si, nesti casu, el perru yera "perru" o "pirru", esto ye, en qué dialectu falaba la ausencia de la muerta.

Un perro asiste diariamente a misa para esperar el regreso de su difunta dueña

Desde que asistió al funeral de su dueña, Tommy, un pastor alemán de 12 años, acude al templo cada vez que escucha las campanas o ve llegar el coche fúnebre.


Asoleyao en La Voz de Galicia del 16/01/13, el restu puee vese equí: El pirru fiel, tres la muerta


Riscar (III)

0 comentarios
El 06/01/13. A les 9 la mañana. La borrina sube camín d'El Sueve. Una masa atrópase enriba la vallada de La Griega y el ríu Lleberdón. El sol risca a l'oriente, p'hacia Ribesella. A la derecha, San Telmu.



Académicos e insumisión ortográfica

0 comentarios
Trescribo esti escritu sobre' casu (pocu o ningún) que dellos acedémicos faen de les normes ortográfiques de l'Academia de la Lengua Española. Ello vien a indicar a les clares lo relativo d'estes normes (de toles normes de toles academies) y lo discutible de les de la cabera reforma, qu'ensierten confusión na comunicación por un puru pruyimientu teóricu, que ye'l que guía los aspectos fundamentales de la última reforma ortográficu-acentual.

L'artículu asoleyóse n'El Confidencial del 15/01/13 (Insumisión ortográfica en la RAE).


El erudito Salvador Gutiérrez tenía razón: los consejos de la Academia en la nueva Gramática española, publicada hace casi tres años, no tienen predicamento. La prueba está en que ni siquiera sus académicos comulgan con las normas que ellos mismos han pactado antes de abandonar la costumbre de poner el acento gráfico en el adverbio “sólo” o en los pronombres demostrativos, como “éste”. Si acaban de leer con tilde es que este periódico ha hecho una excepción para explicarles la división en el órgano que vela por el idioma, porque la prensa y los libros de texto acatan órdenes y consejos de la Real Academia Española (RAE) hasta sus últimas consecuencias.

El incumplimiento no tiene falta ni penalización, porque no son artículos que figuren en las nuevas leyes como las “propuestas normativas”, es decir, están al margen de las normas que tratan de poner orden y precisión en este instrumento común que es la lengua. Pero no deja de ser paradójico que los mismos que dan consejos dentro de la gran casa de la palabra, una vez la abandonan los rechazan y mantienen fidelidad a su forma de ser -de escribir- anterior a 2010, cada vez que ofrecen una novedad a sus lectores.

Ni están fuera de la ley ni son académicos del mal ejemplo, simplemente se aferran a la autenticidad de su identidad. “El efecto de la escritura debe estar en lo que se escribe y no en cómo se escribe”, escribe Carlos Castilla del Pino en sus pensamientos póstumos titulados Aflorismos (Tusquets).

Es difícil saber si Salvador Gutiérrez se refería a su entorno más cercano cuando sintió un ataque de sinceridad ante las preguntas del periodista de la agencia EFE, pero de los académicos que le acompañan en las sesiones, y que han trabajado con la nueva Gramática en su escritorio, únicamente cuatro siguen la recomendación. El resto, 15, mantienen las tildes por todo lo alto. La RAE ha sido derrotada en casa.

Revuelta silenciosa

El venerable José Luis Sampedro, académico en el sillón “F”, trazó en el prólogo de Indignaos (Destino) -el best seller de no ficción de Stéphane Hessel- un panorama democrático desolador pero sin perder la esperanza de rebautizarlo, al tiempo que dejaba claros cuáles son sus accidentes gramaticales: “Esto es Europa, cuna de culturas. Sí, ése es el escenario y su decorado. Pero ¿de verdad estamos en una democracia? ¿De verdad bajo ese nombre gobiernan los pueblos de muchos países? […] La culpabilidad del sector financiero en esta gran crisis no sólo no ha conducido a ello; ni siquiera se ha planteado la supresión de mecanismos y operaciones de alto riesgo. No se eliminan los paraísos fiscales ni se acometen reformas importantes del sistema”.

Tampoco ha querido aceptar los consejos Javier Marías, sillón “R”, quien en la nota previa del libro de cuentos de reciente aparición, “Mala índole” (Alfaguara), asegura: “Sólo concibo escribir algo si me divierto, y sólo puedo divertirme si me intereso. No hace falta añadir que ninguno de estos relatos habría sido escrito sin que yo me interesara por ellos”.

Arturo Pérez Reverte no ha perdido ni una de sus tildes en su asiento “T”. En El tango de la guardia vieja (Alfaguara) vemos a su protagonista Max Costa abordar a una mujer que pasea sola a lo largo de la borda de un barco, cuando el académico se salta el consejo:

“- Fue agradable- dijo inesperadamente.

Max logró reducir su propio desconcierto a sólo un par de segundos.

- También para mí- respondió.

La mujer seguía mirándolo. Curiosidad, era tal vez la palabra”.

La revuelta silenciosa de los académicos continúa por Antonio Muñoz Molina, de quien leímos en La noche de los tiempos (Seix Barral): “No está bien que tú digas eso. Los militares y los falangistas se han levantado contra la República. Sólo porque tienen la ayuda de Mussolini y de Hitler no han sido derrotados todavía”. En las próximas semanas aparecerá Todo lo que era sólido, su nuevo libro, un ensayo en clave autobiográfica y explosiva como unas crónicas, con las que revisa los últimos treinta y siete años en España para entender por qué el país se hunde. El escritor recuerda y apunta: “Pero el pasado es otro país, como dice ese escritor británico, del que yo sólo conozco esa frase memorable, con su segunda parte: el pasado es otro país y allí las cosas se hacen de otra manera”.

Sólo en pruebas

Salvador Gutiérrez aclara que la decisión de aconsejar abandonar el uso de estas tildes se basó en criterios científicos. Lo que no explica es cómo es posible que éstos -lamento el arraigo a estas tildes- se incumplan por sus propios integrantes. Si son los usuarios los que marcan el hábito de la lengua y encuentran el modelo leyendo a los escritores en castellano más científicos -y más célebres- no es extraño que lo que podría haber llegado a ordenanza quedase en sugerencia.

Cuando el académico Francisco Rico (sillón “p”) publicó uno de los tratados más importantes sobre el Quijote (editorial Acantilado), no dudó en cómo debía comportarse. En el prefacio avisa de la actualidad perenne de la obra de Cervantes: “No sólo y a cada lector: cada tiempo tiene su “Quijote” y sus razones para que éste sea diverso del de otros tiempos”. De hecho, en las librerías hay tantos Quijotes distintos como normas lingüísticas se le apliquen.

A la mayoría de los insumisos, los correctores les aplican la rectificación de los adverbios y los pronombres demostrativos de manera inmediata. Luego, cuando los autores que se niegan a claudicar leen pruebas de su libro, aclaran que éstos deben ser restituidos en su versión final.

Otros académicos fieles a los amenazados acentos gráficos son Soledad Puértolas (“g”), en Mi amor en vano (Anagrama); Francisco Nieva (“J”), en la obra de teatro No sé cómo decirlo. Malditas sean Coronada y sus hijas (Huerga y Fierro); Luis Goytisolo (“C”), en El lago en las pupilas (Siruela); Carme Riera (“n”), gracias a Naturaleza muerta (Alfaguara); Luis Mateo Díez (“I”), en Fábulas del sentimiento (Alfaguara); Martín de Riquer (“H”), en el extraordinario Reportajes de la historia. Relatos de testigos directos sobre hechos ocurridos en 26 siglos (Acantilado); o el filólogo Francisco Rodríguez Adrados (“d”), con Nueva historia de la democracia (Ariel), del que queremos recoger este avance tan ilustrativo de nuestros días: “Y la democracia siempre fue y es problemática; es un compromiso siempre en crisis, fruto de un acuerdo delicado, siempre amenazado por desviaciones, pero muchas veces lo es sólo de nombre; está expuesta a cambios y riesgos mil”.

Los dos poetas Pere Gimferrer (“O”) y Francisco Brines (“X”) siguen siendo dueños de sus propias reglas. En Rapsodia (Seix Barral), Gimferrer anota una extravagante declamación: “El viento sólo sabe sostenerse/ en las pañolerías del azul/ quiebros y tientos dicen el topacio/ con que tus ojos ven las alabardas/ de la tarde vencida por la propia puerta/ del sol vendimiador de tanta luz”.

Por su parte, Brines en Aún no (Bartleby) dedica un poema a “Las noches del abandono”: “Hace tiempo que callo,/ y son tristes las noches de nuestra juventud,/ y el alba llega muerta./ Rodeado de frío vuelvo a la hostil ciudad,/ y el clandestino amor me despide furtivo/ desde las rotas sombras de los descampados,/ y el día se alza lívido/ como si sólo un muerto lo hubiera de habitar./ Con el recuerdo sólo de tu vida, porque fuiste mi vida,/ qué abandonado estoy/ ¿y a quién le contaré lo que ahora siento?”. Pero en esta pelea importa el cómo más que el qué o a quién.

Abajo el criterio

El premio Nobel Mario Vargas Llosa (“L”), en su ensayo La civilización del espectáculo (Alfaguara) se muestra horrorizado por lo que lee en la sección de cultura de su periódico habitual. Cree que esas noticias son el final de la cultura tal y como entiende. “El hecho es tanto más sorprendente cuanto que la cultura, en el sentido que tradicionalmente se ha dado a ese vocablo, está en nuestros días a punto de desaparecer. Y acaso haya desaparecido ya, discretamente vaciada de su contenido y éste reemplazado por otro, que desnaturaliza el que tuvo”.

Frente a este batallón de académicos contra los indicaciones a avanzar hacia otra manera de componer la comunidad de la lengua, se encuentran José María Merino (El río del Edén, Alfaguara), Álvaro Pombo (El temblor del héroe, premio Nadal, Destino), Emilio Lledó (La filosofía hoy, RBA) y, claro está, Víctor García de la Concha, director de la RAE cuando se aprobó la nueva Gramática, que en Cinco novelas en clave simbólica (Alfaguara).

Entre los dos mundos, el que escribe con leyes de antes y el de las normas de hoy, está Ana María Matute. La académica del sillón “K”, en el prólogo de sus cuentos completos, publicados por Destino y titulados La puerta de la luna, se muestra creyente en la nueva Gramática de la RAE al explicar lo que para ella es un cuento: “He llegado a creer que solamente existen media docena de cuentos. Pero los cuentos son viajeros impenitentes. Las alas de los cuentos van más allá y más rápido de lo que lógicamente pueda creerse”.

Pero la gran Matute no fue así siempre, antes tenía tildes. La misma edición que acaba con ellos en el prólogo, decide brindarles respeto en las tripas. En su primer e inquietante libro Los niños tontos (1956), podemos leer en una parte de La sed y el niño: “El niño se volvió ceniza. Sólo era un montoncito de sed. El viento lo esparció, lejos. ¡Quién sabe adónde lo llevará!”. ¿A cuál de las dos Ana María Matute debemos seguir, a la de antes o a la de ahora? Aunque ella quiere, su obra se resiste.

¿De quién hay que recoger el consejo si los mismos que difieren en una parte coinciden en otra? Si el lenguaje es actuación y mutación, los amantes de los acentos gráficos tienen la revolución perdida.

Riscar (II)

0 comentarios
El 06/01/13. A les 9 la mañana. La borrina sube camín d'El Sueve. Una masa atrópase enriba la vallada de La Griega y el ríu Lleberdón. El sol risca a l'oriente, p'hacia Ribesella.





PASMOS

0 comentarios

Mi confesor y mi psicólogo me han ordenado, de común acuerdo, una terapia, digamos, valdeslealiana. Una combinación entre el contemptus mundi y la contemplación de la sociedad bajo la especie de la mirada de una pintura de El Bosco. Parte de ese ejercicio consiste en la obligación de ver y oír, especialmente ver, las tertulias políticas. Creen que una serie de choques o pasmos de ese tipo contribuirán a mi curación.

Me siento ante la televisión. Uno de los intelectuales presentes, de corbata roja, proclama que la crisis es relativa, que ni banqueros, ni especuladores, ni grandes capitalistas, ni la Iglesia han padecido la crisis, sino que, incluso, han ganado con ella. Tras decirlo, una sonrisita de triunfo asoma en sus labios, una chispa de malicia brilla en sus ojos, un gesto corporal de «ya lo he dicho, está hecho» relaja sus hombros y pecho.

A mi lado, en el sofá, comiendo palomitas y con el pico de la montera torcido hacia un lado, se manifiesta mi trasgu particular, Abrilgüeyu. Da un aplauso desganado y me guiña el ojo. «Bueno, una actuación regular.» —me dice— «Necesitaba haber subrayado el discurso con el puño en alto cerrado y un “UHP” reiterado, dos veces al menos.» «Así, queda bastante flojo.»

—Lo de «tenemos dinero para salvar a los bancos, pero no a las personas» —prosigue— es muy bueno, efectivo. Aunque, ciertamente, oculta por completo la verdad. De salvar a alguien, a quienes habéis salvado es a la gente de IU, del PSOE, de UGT, de CCOO, del PP, de CiU, entre otros. Porque, en realidad, son ellos y los gestores designados por ellos los que han llevado a las cajas a la ruina. Los bancos, las entidades financieras privadas, con excepciones menores, no han necesitado dinero público. Pero, en fin, así disimulamos y nos metemos con esos entes abstractos y malvados que son bancos y banqueros, que, ¡oh milagro!, son todos menos los nuestros.

Abrilgüeyu despliega el periódico y, a propósito del impuesto asturiano a los bancos y del recurso contra el mismo del Gobierno central, me señala las palabras del consejero de la Presidencia, don Guillermo Martínez, «El Gobierno central evidencia que su prioridad es la defensa de los intereses de la banca y no los de los ciudadanos.»

—¿Ves qué inteligentes son? —me dice—. El impuesto a la banca no es, evidentemente, a los banqueros, sino a los ciudadanos. Y, además, y al margen de la razón que asista al Principado, ya sabían que los 30 millones de recaudación previstos por ese impuesto eran una pura entelequia. Así que, por un lado, meten 30 millones de déficit de matute y, por otro, tienen una aguijada para mantener encelada a su parroquia.

Vuelve las páginas y pone su largo, uñoso y retorcido dedo sobre un titular: «El FMI reconoce que subestimó los multiplicadores fiscales.» «El sobreajuste redujo el PIB de la UE hasta tres veces más de lo previsto.»

—¿Qué te parece? Y desde hace tres décadas, nada menos, vienen equivocándose en la evaluación del parámetro. De modo que —agita en el aire el periódico— todos estos cráneos privilegiados, que son en gran medida los mentores de los países en apuros y de la economía global, desconocen de qué hablan. Y, además, creen que la economía predictiva es una ciencia, cuando, en realidad, no es más que una hipótesis que aventura el futuro, aun en el caso de que sus variables describan más o menos ajustadamente la realidad y que ponderen cada una de esas variables de forma adecuada. Porque, siempre, pretender encerrar la vida en una teoría o una hipótesis equivale a intentar recoger agua en un cesto.

—Y tras ellos —prosigue, más burlón que irritado— vienen los políticos. Unos tipos que, en general, desconocen de qué va el mundo, y que compran con una fe ciega las ideas que los técnicos vienen a ofrecerles, y cuanto más simples y novedosas mejor. Mira a tu alrededor, la mayoría de las ideas disparatadas o despilfarradoras han sido sugeridas a un Cleofás político por un diablo Cojuelo técnico, a quien el huero Cleofás ha suplicado que lo hinchase de viento vendible y sobre todo ha implorado que, como en el conjuro tradicional, «que hagáis al Pueblo que se abrace solamente a mí y que me quiera y que me ame, señor Cojuelo».


Pensando que así nos van las cosas, recibo un mensaje de mis tutores clínicos: «Contempla durante media hora “La nave de los locos”, de H.B. Te sentará bien. Un abrazo. Por cierto, nos debes aún el pago de dos sesiones».

Miro a Abrilgüeyu, me mira. Hacemos ambos un gesto con la cabeza y arrancamos hacia la puerta. Doy por concluida la terapia de pasmos y nos dirigimos hacia nuestra sidrería favorita.


La ería de Morís con anticiclón (V)

0 comentarios
A la entrada l'iviernu, el 23/12/12.


Más sobre la patria y les patries

0 comentarios
Como yá saben, de xemes en cuando yo, que soi patriota, pongo equí testos nos que la xente diz qué ye la patria pa ella, cómo ye o cómo ye la xera que la patria y pide o qu'ella entrega a la patria.

Préstame güei enxertar equí esti artículu de María Canosa en La Voz de Galicia (patries) del 13/01/2013.

Non son apátrida

Xamais me gustou portar con bandeiras. Estou tan segura de cal é a miña que non necesito andar manifestándoo dese xeito. Eu son das que miden segundo as obras os feitos. Eu son como son e de onde fun sempre, da cultura na que me criei e me fixo converterme en min. E cando vexo o meu país sufrindo, sufro. E cando a miña terra esmorece, sinto que é a miña terriña, e dóeme. E cando a xente emigra, marcha un anaco de min con ela. E cando me falan na miña lingua, síntome orgullosa e revivo. E cando regreso dunha viaxe, sorrío ao sentirme na casa.

Eu son outeiro, morriña, devezo, arró, xenreira, brétema, castiñeiro, fouciño, regato, madriña, vento fuxidío, mar salvaxe. Crianza e futuro. Apago o lume dos montes, limpo as praias de chapapote e apaño as patacas no seu tempo. Pago os impostos e, mentres poida, non me hei de ir de aquí, a miña casa.

Non son ningún símbolo, non represento nada. Son unha veciña máis deste pobo. Punto.

Son. Estou.

E cando me aperten e case afoguen, berrarei e protestarei. Sentirei a carraxe por dentro, e doeranme os sentimentos. Pero seguirei sendo o que son. Non me converterei en cidadá rusa. E menos o faría se fose un símbolo para o meu país. Non por cartos. Nunca. Por sorte, teño unha cultura de meu, non son apátrida. Posúo raíces ás que agarrarme e regresar cando me perdo, que me indican de onde veño para saber a onde vou. Isto ten un valor incalculable. Fachendearía, sen necesidade de bandeiras, de ter este tesouro, non de abandonalo.

María Canosa

Riscar (I)

0 comentarios
El 06/01/13. A les 9 la mañana. La borrina sube camín d'El Sueve. Una masa atrópase enriba la vallada de La Griega y el ríu Lleberdón. El sol risca a l'oriente, p'hacia Ribesella.


Cuideiro: ¿Qué va decir agora la progresería?

0 comentarios
Y agora que'l nuevu alcalde del PSOE, don Ignacio, al que saludamos dende equí, el sabe por qué, va ser escoyíu ensin siquier dir nes llistes electorales, ¿qué va decir de Mario Monti la progresería asturiana? ¿Y qué de la política y los mercaos?

¡Ah! ¡A lo meyor como ye d'ellos, pues ná de ná!

Ignacio Fernández, el nuevu alcalde per vía extraurnaria

La ería de Morís con anticiclón (IV)

0 comentarios
A la entrada l'iviernu, el 23/12/12.


El que no te conozca que te compre

0 comentarios
Pongo equí esti artículu de Xosé Luis Barreiro Rivas, que me paez una reflexión interesante, además de bien escrita, como tolo del expolíticu y escritor galegu (Xusticia, política, otros). El testu asoleyóse na Voz de Galicia'l 10/01/13. Tien, inclusu, el so daqué de gracia.

El que no te conozca que te compre


La idea de purificar la política con el fuego sagrado de la Justicia sería buena si la política la hiciesen los hombres y la Justicia los ángeles. Pero dado que los agentes de uno y otro poder son de la misma materia, me parece un completo desatino supeditar el desarrollo de una de estas actividades a la otra, y suponer que los pésimos resultados obtenidos por este procedimiento son fallos inevitables que hay que soportar. Y digo esto a propósito del cierre judicial del caso Pallerols, que, visto en perspectiva ciudadana, constituye un escándalo solo comparable a los casos Banca Catalana, UGT-PSV, al caso Camps, al sumario evaporado sobre la rapiña organizada por la patronal y los sindicatos gallegos, a los casos que implican las torturas o asesinatos cometidos por agentes del orden público, al caso Naseiro, a los laberintos en los que se encuentran los casos Gürtel y Palau, y a otras docenas de casos de enorme envergadura que se desinflan o extravían con sutilezas procesales inenarrables.

Mientras en Galicia liquidábamos una etapa política y el nacionalismo de centro a base de introducir una discusión administrativa en la vía penal, a Pujol ni lo llamaron a declarar. Mientras en Galicia encarcelamos, esposamos e imputamos a diestro y siniestro, Duran i Lleida sale de un caso probado de latrocinio organizado sin siquiera despeinarse. Mientras al alcalde de O Vicedo le amargaron la vida y lo inhabilitaron por cuatro dietas, a Camps lo exculparon y le dieron un doctorado cum laude. Mientras Naseiro y Palop se fueron de rositas, al exalcalde de Ourense lo detuvieron y humillaron sin medida antes incluso de interrogarlo. Mientras un quídam se va a la cárcel 10 años por un maltrato psicológico, el teniente de la Guardia Civil responsable del apaleamiento hasta la muerte de un gitano ni siquiera entró al calabozo. Et sic de alliis, decían los clásicos.

Por eso mantengo mi cruzada contra un modelo judicial que, si en otras cosas puede ser de calidad excelente, en todo lo que toca lo político, lo mediático y lo financiero es un horror. Y a poco que se repasen con tranquilidad los casos más evidentes conocidos, resulta insoportable que, mientras en Cataluña le echan tierra a inmensos delitos, aquí sigamos zurrándole a la clase política, esposándola, encarcelándola y destruyéndola? ¿Por algo? ¿Por nada? ¿Porque lo quiere un pueblo frustrado? ¿Porque los jueces no saben instruir? ¿Porque ellos son guais e independentistas y nosotros unos paletos fieles a España?

Por eso protesto esta forma de relacionarse los poderes. Y, cuando paso al lado de una estatua de la Justicia, con su peplo, sus ojos vendados, su espada y su balancita cursi, siempre me acerco a su oído y le digo lo mismo que el gitano le susurró al burro de la feria: «El que no te conozca que te compre».

Más cales en xineru

0 comentarios
N'El Piqueru, Llastres, el 06/01/13. A les nueve la mañana, nun requexu cercanu al de les cales d'ayer.






UNA PALADA HACIA EL PRESENTE

0 comentarios
La constitución de un Consejo Asesor del Presidente de Asturies, un apostolado de doce personas expertas en materias administrativas, económicas y empresariales es una buena noticia. Aunque, como todo lo de esta territorialidad tan arcaica y conservadora, llega bien tarde: baste con decir que un mecanismo semejante lo lleva uno proponiendo en los sitios adecuados desde 1995. Ese conocimiento de la materia me permite decir, asimismo, que seguramente un Consejo más «práctico», conformado en mayor proporción por empresarios que compiten en el mundo, hubiese sido más deseable; del mismo modo, un organismo más flexible, en que fuesen rotando los interlocutores, tendría también sus ventajas. Es cierto que es posible combinar la estructura del Consejo Asesor con encuentros sistemáticos de interlocutores de negocios variables, lo que enriquecería la información. Si de algo vale la sugerencia, ahí está.

Paralelamente, la asociación Compromiso Asturias XXI ha vuelto a realizar unas cuantas sugerencias de qué cosas deberíamos modificar en nuestro comportamiento o cuáles deberíamos hacer. Creo destacables tres de esas indicaciones: que deberíamos ser capaces de vender nuestra imagen colectiva fuera; que deberíamos abandonar la competencia y la visión localistas; que sería conveniente utilizar la potencia y multiplicidad de nuestra emigración para establecer una red de complicidades y «embajadas».

Magníficas sugerencias, como estupendas pueden ser las ideas que el Consejo Asesor traslade al Gobierno. Pero la pregunta es la de «¿cómo se modifica la realidad?», o, en otras palabras, «¿quién le pone el cascabel al gato?». Me explico, para que todo ello funcione, todas esas propuestas de cambio y modernidad, es necesario que el Gobierno escuche y que sea receptivo. ¿Es ello posible? Mi respuesta es que resulta casi imposible, y ello por muchas razones.

En primer lugar, porque un cuerpo social —en este caso el Gobierno— funciona de modo semejante al cerebro y percibe mejor y da su aserto solo a aquellas cosas que espera previamente oír y a aquellas que concuerdan con sus expectativas, mientras rechaza las que no lo hacen. Y, en segundo lugar, porque aquellos en quienes se apoya en primera instancia, fuerzas sindicales afines, líderes de opinión actuantes, organizaciones políticas sobre las que se constituye, tienen, como él, una visión del mundo y de la economía que es como la radiación de fondo del universo, los restos de una antigua conseja que, desde hace muchísimo, no tiene nada que ver —si es que tuvo— con el mundo real. Todos ellos esperan, pues, que las orientaciones vayan dirigidas a reiterar algo que se asemeje al pasado (y refuerce su poder personal, sindical, político, por cierto), no que lo destruya.

Algún ejemplo nada más, con respecto a algunas de las propuestas de Compromiso Asturias XXI. La idea de utilizar la emigración como una red de embajadas es vieja, así como la necesidad de proyectar una imagen singular y colectiva de Asturies (llevo proclamándolo también, y no creo ser el único, desde la lejana fecha de 1995). ¿Por qué no se hace? En primer lugar porque las gentes de ese discurso y entrega no creen que Asturies sea un sujeto colectivo de nada. En segundo lugar porque sus intereses, afanes y prioridades están siempre subordinados al discurso y órdenes de Madrid, a la pura distribución de consignas emanadas en la Casa Central de la franquicia que ellos representan. En cuanto a olvidar la rivalidad localista y el competir en gasto inútil a través del acuerdo, ¿alguien cree que van a dejar, precisamente, de aprovechar y cultivar el localismo —elemento complementario de la inexistencia de un sujeto colectivo—, que es lo que alimenta, en gran medida, sus votos, no solo los concejiles?

Pasemos ahora a otro ámbito. ¿Creen ustedes, realmente, que alguien tendrá interés (no digo ya «será capaz») de convencer a los Alfredo Landistas —esos sindicalistas que pasan el año pidiendo «un plan», como el Landa de las películas de los setenta— de que el mejor «plan» de un gobierno es intervenir lo menos posible en el diseño de la política económica y limitarse a eliminar obstáculos y ayudar a soplar en las velas que llevan viento favorable? No, ¿verdad? Pues ellos, Gobierno, fuerzas políticas mayoritarias y sindicatos, son quienes se realimentan, constituyen y reconocen en esos discurso y emocionalidad.

Sin olvidar, finalmente, que los políticos son como el gozquecillo que, cuando cree correr delante señalando el camino a su amo, descubre de pronto que se queda solo y ha de desandar el camino en busca de su conductor. O, en otras palabras, la política consiste fundamentalmente en decir a los tuyos lo que quieren oír y en esa realimentación consiste el éxito, la fidelidad y, con frecuencia, el fracaso social, aunque no el electoral.


«¿Quién le pone el cascabel al gato?», he dicho arriba. Es una pregunta errónea. Corrijamos: ¿Cómo pensar siquiera en ponerle el cascabel al gato si la mayoría de los ratones piensan que deben su vida y su mediano pasar al mismo, y que, desaparecido éste—que les hace creer que es su guardián mientras los diezma y consume—, su esperanza, su vida sería mucho más insufrible? Es más, la mayoría de los ratones están seguros de que la solución de sus problemas y angustias estriba en un aumento del tamaño del gato y, proporcionalmente, de su esencia actuante, de su gatesquidad.

Pero, en fin, en todo caso, en esas novedades arriba anunciadas, yo quiero ver una tímida palada de la piragua asturiana hacia adelante, hacia el presente, en la dirección correcta. Porque, hasta ahora, han venido practicando lo que ellos creían el descenso del Seya remando en realidad hacia Oseya de Sayambre.

Cales en xineru

0 comentarios
N'El Piqueru, Llastres, el 06/01/13, a les nueve la mañana.