Física humana y social (y III)

Algunos analistas y sociólogos pronostican un gran descalabro de los partidos mayoritarios en las europeas, y el surgimiento de una o varias candidaturas "populistas" que sacarán más votos que ellos. Soy muy escéptico sobre esta última posibilidad y creo firmemente que, desde luego, y en todo caso,  en las próximas elecciones generales los dos partidos mayoritarios seguirán teniendo, con mucho, una cantidad aplastante de votos. 
Ahora bien, es posible que en las europeas se produzca algún resultado excepcionalmente novedoso. Por varias razones obvias: la gente está cabreada y desea dar "un castigo" "a los políticos"; pero, sobre todo, porque la gente no toma en serio las europeas, no son para ellos elecciones "de verdad". Así que es posible que candidaturas encabezadas, como dicen esos analistas y sociólogos arriba referidos, por el Gran Wyoming, Ada Coláu, el Gran Garzoning u otros "den un susto" a los partidos tradicionales. 
Ello no sería ninguna novedad. El pueblo soberano de derechas ya mostró en otra ocasión su desafecto en las europeas, otorgando dos escaños y 608.560 votos al Gran Ruiz Mateos. Pero si usted pregunta ahora quién lo votó no encontrará a nadie que se acuerde de haberlo hecho, como nadie se acuerda en Marbella de haber votado a Jesús Gil y Gil o a otros eiusdem furfuris en Marbella o en otra ciudades. Que así es el pueblo soberano: después de hacerla, proclama aquello de "a mi Plim" o "¿quien yo?".
En todo caso y por buena que sea la voluntad de los Beppe Grillo, los Gran Wyoming, las Ada Colau, por grande que sea su capacidad, por cerrada y disciplinada y preparada que sea su organización, todos van a encontrarse con la cruda realidad: "nihil educitur ex nihilo", "de donde no hay no se puede sacar" o el más castizo de "una cosa es predicar y otra dar trigo".